El Blog

Alojado en
ZoomBlog

Filosofía

Marx

Por lifeguarda - 15 de Mayo, 2006, 10:58, Categoría: Filosofía

MARX

MATERIALISMO HISTÓRICO

Marx, igual que Hegel, creía que la realidad no era estática, sino dinámica y cambiante. Pero la influencia de la izquierda hegeliana le hace pensar que este dinamismo no es causa de la conciencia, sino causa de las fuerzas y relaciones materiales que se dan en la realidad. Marx se alejó de Hegel, al oponer el materialismo a su idealismo.

El materialismo significa que no son las ideologías las que producen una realidad, sino que, al contrario, la realidad determina las ideologías. Son las condiciones sociales y económicas las que marcan la forma de pensar de un pueblo. Es normal que en lugares diferentes, como África o la Europa industrializada se tengan costumbres e ideas distintas.

La infraestructura (o sistema económico de una comunidad), determina la superestructura (cultura, ideologías, costumbres, normas morales...)

El marxismo es considerado un materialismo dialéctico, ya que es la materia (la economía), con sus tensiones, la que hace avanzar la historia en un proceso de confrontación y superación.

Así, un sistema económico concreto (tésis), a causa de las fuerzas internas, genera su propio opuesto, su negación (antítesis). Del enfrentamiento entre uno y otro surge una situación económica y social nueva (síntesis). Esta sería la negación de la negaión y tendría un nivel superior.
Pero la síntesis, al ser puesta como tésis, vuelve a generar todo el proceso.

Los obreros, como causa de la explotación, se revelan, e instauran la dictadura del proletariado (antítesis). De esta oposición surge una nueva situación económica y social, el comunismo (síntesis).

LA DENUNCIA SOCIAL

El marxismo no es solo una teoría de la historia y de la sociedad, también hay una voluntad de transformación social.
Marx creía que el mal estado de gran parte de la humanidad se debía al capitalismo, ya que este supone una organización del trabajo en el que el hombre no se realiza, se aliena.

LA ALIENACIÓN ECONÓMICA

El trabajo, según Marx, es natural y esencial en el hombre. Como forma de transformación de la naturaleza y medio para sobrevivir.
El trabajo se convierte en una necesidad, pero también humaniza, ya que da la posibilidad de realizarse personalmente.
Pero en la sociedad capitalista el trabajo no dignifica, sino que aliena (deshumaniza) y se convierte en un instrumento de explotación.

Se produce alienación cuando el trabajador no se siente reconocido ni valorado, ni siente que aquello que realiza sea realmente suyo. Se da un doble nivel:
  • Respecto al producto: cuando el trabajador no se reconoce en lo que fabrica, porque no le pertenece. Su trabajo se convierte en mercancía y acaba siendo capital, es decir, se transforma en un instrumento más de explotación.
  • Respecto al acto de trabajar: el hombre se siente alienado, porque es un trabajo que se le impone y que hace en unas condiciones infrahumanas. El trabajador no tiene posibilidad de desarrollar sus cualidades intelectuales y espirituales.
Esta alienación económica se basa en la plusvalía, la base de la explotación de la clase trabajadora.

La acumulación de capital solo es posible si unos pocos acaparan los medios de producción y se aprovechan de ello.
Este capital proviene de los beneficios o plusvalía. El precio de venta de una silla no corresponde con lo que se le paga al obrero, hay una plusvalía, una diferencia.

El propietario justifica esta diferencia diciendo que en el valor del producto hay otros costes, los del medio de producción, y como estos pertenecen al propietario, es justo que se quede con los beneficios.
Pero Marx dice que esto es ilegítimo, la maquinaria no solo pertenece al burgués que la ha comprado, también al obrero que la ha fabricado.
Los medios de producción deberían ser sociales y no privados.

La plusvalía es propia del capitalismo, donde todo se convierte en mercancía y queda supeditado a la ley de la oferta y la demanda, incluso el trabajo humano.
A causa del excedente de mano de obra, el trabajo del obrero se valora muy por debajo del valor real. Esto produce salarios miserables que permiten que el trabajador únicamente se mantenga vivo, para seguir trabajando.

ALIENACIÓN SOCIAL Y RELIGIOSA

La alienación social y religiosa están derivadas de la económica:
  • Social: la división de clases, según se posean o no los medios de producción, da el reconocimiento o no de privilegios sociales. A los desfavorecidos económicamente, además de soportar penurias económicas, no se les reconoce su dignidad como personas y ciudadanos.
  • Religioso: las religiones son un medio para mantener oprimida a la clase más desfavorecida. La creencia en un futuro celestial, donde todos los hombres serán iguales ante Dios, hace que se resignen a las desigualdades e injusticias de la realidad.
    La promesa de un más allá mejor quita las ganas de transformación social y hace aceptables situaciones intolerables. Según Marx "la religión es el opio del pueblo".
EL COMUNISMO

Según el materialismo histórico de Marx, después de la dictadura del proletariado llegaría el comunismo, un nuevo orden social y económico en el que el hombre quedará liberado de la opresión.
Aunque se hayan considerado opuestos, Marx consideró al comunismo como unan evolución natural del capitalismo.

Según Marx, el capitalismo era insostenible, porque las crisis, a causa de la saturación del mercado, serían cada vez mayores. Para pasar al comunismo habría que seguir un proceso: primero habría que instaurar una dictadura del proletariado y después el comunismo, la negación de la negación o síntesis. Supondría la desaparición del Estado y la última y definitiva etapa de la historia, porque al abolir la propiedad privada ya no habría lucha de clases, que ha sido el motor de la historia.
La historia se detendrá y la humanidad disfrutará, al fin, de paz, igualdad y libertad.

Nietzsche

Por lifeguarda - 14 de Mayo, 2006, 17:57, Categoría: Filosofía

NIETZSCHE

LA FILOSOFÍA DE LA SOSPECHA

El punto de partida de la filosofía de  es que la cultura occidental se encuentra viciada desde su origen. De ese modo, el error más peligroso según él sería instaurar la racionalidad a cualquier precio.

Su crítica es radical y abarca todos los aspectos de la cultura europea: el mundo racional, el mundo moral y el mundo religioso.
  • Mundo racional: está mediatizado por el idealismo (rechazo de los instintos, el odio contra la vida). Desde este punto de vista, la historia de la humanidad es la historia de un gran error.
  • Mundo moral: Nietzsche criticó  la moral idealista y la aceptación de los valores tradicionales, que causa una moral de esclavos, de hombres débiles e impotentes que condenan la fuerza y las pasiones.
  • Mundo religioso: critica la idea de Dios. La religión cristiana fue la que justificó la obediencia, pero la muerte de Dios significó la pérdida de la fé.
Estos tres mundos inventados por la tradición occidental son el síntoma más evidente de su decadencia.
Esta es la filosofía de la sospecha. Si es imposible que la filosofía muestre alguna verdad, entonces, lo que a lo largo de los siglos ha empujado a los filósofos es un interés para construir teorías que justificaran sus verdaderas intenciones.

Así, el objetivo de su filosofía consiste en descubrir de donde proceden las principales ideas de la cultura y la filosofía.
Una vez encontradas las motivaciones sociales y teóricas del filosofar, Nietzsche se encuentra con que la historia de la filosofía es una gran mentira, puesto que todas las teorías fueron creadas por hombres, y no tienen fundamento real y objetivo. De ese modo, considera que la verdad no existe: es una ficción que elabora la razón para satisfacer necesidades vitales como el consuelo o la seguridad.
La filosofía de Nietzsche rechaza todas las tradiciones. Al considerar la verdad como ficción socialmente compartida, lo importante para la vida no es la verdad, sino hacerla mejor.
En este sentido, todos los filósofos han sido totalmente subjetivos.

La obra de Nietzsche es una crítica a todos los valores occidentales y muestra una voluntad de poder.

APOLO Y DIONISIO

La primera obra de Nietzsche contiene el embrión de su filosofía: el reconocimiento de la vida como valor fundamental y la convicción de que la cultura occidental la ha desaprovechado o le ha tenido miedo.
En esta obra, Nietzsche dice que la tragedia clásica griega nos muestra los dos principios que componen la realidad: el espíritu dionisíaco (del dios Dionisio), que contiene los valores de la vida, y el espíritu apolínio (del dios Apolo), que contiene los valores de la razón.
La tragedia clásica griega manifiesta lo más profundo de la existencia humana: la oposición incociliable entre los dos órdenes de valores: los de la vida y los de la razón, los dionisíacos y los apolíneos.

El arte trágico es una valiente aceptación de la vida, un sí a la vida, a pesar del dolor que esta produce.
Según Nietzsche, cuando llegaron Sócrates y Platón comenzaron la decadencia y el error, los valores morales e intelectuales se impusieron y se inició el predominio histórico de todo lo racional.

Nietzsche fue el gran crítico de la actitud de renuncia a la vida, tal como es, con el dolor y la muerte que esta comporta. Consideraba que esta actitud fue iniciada por Sócrates y asumida por el pensamiento cristiano.

En la realidad hay dolor y destrucción, pero el camino para enfrentarse a esto es el arte, un arte que afirme la vida en su plenitud.
Este arte se había manifestado en la tragedia clásica griega. El drama musical de Wagner ocupa el lugar de la tragedia clásica griega.

LA MUERTE DE DIOS

La expresión "Dios ha muerto" significa mucho más que un ateísmo, es la gran metáfora que expresa la muerte de las verdades absolutas y de las ideas inmutables, la muerte de los ideales que guiaban la vida humana. Dios representaba todo lo suprasensible: el mundo de las ideas de Platón, todas las grandes creencias o verdades de la historia de Occidente, todo lo que da sentido a la vida apollándose en el más allá.

Y ahora nos dice Nietzsche, todo esto ha muerto: los ideales ya no impulsan las vidas de las personas, el mundo suprasensible ha perdido toda la fuerza.
Para Nietzsche, con la muerte de Dios se desmorona nuestra civilización, ya que todos sus valores se fundamentan en la creencia de que el sentido del mundo está fuera del mundo. Ahora vivimos el fin de nuestra civilización, los valores supremos ya no tienen validez, el sentido del mundo ya no se busca fuera del mundo.

APARICIÓN DEL SUPERHOMBRE

Dios ha muerto, no es que no existiera, es que ha sido asesinado. Aparece un nuevo tiempo, ya no hay ideales, normas, principios ni valores que estén por encima de nosotros. ¿Qué podemos hacer ante la muerte de Dios?
Solo hay dos posiciones: la del último hombre, el que vive el fin de la civilización, o la del superhombre, la del nuevo dios terrenal que dice sí a la vida.

Nietzsche en su tiempo ve al último hombre, el que vive el final de una civilización y de sus valores, y cae en el nihilismo.
El nihilismo, o negación absoluta, es el estado del hombre que no tiene objetivos por los que valga la pena luchar, el hombre de la vida moderna que solo busca el placer y la comodidad cotidianos, sin plantearse metas ideales. Es nihilista la civilización occidental cuando se ha quedado sin valores, cuando descubre que los valores que tenia son falsos.

Esta negación de los antiguos valores da la posibilidad de crear valores nuevos: el hombre nuevo, el superhombre, el ser capaz de estar a la altura de un acto como el asesinato de Dios. El superhombre es el nuevo dios, un dios terrenal.

El superhombre dará un nuevo sentido a la realidad, creará nuevos valores, los valores de la vida, que no se fundamentarán en un más allá, sino en este mundo. Esta creación de nuevos valores constituirá el gran riesgo del superhombre, ya que no cuenta con ningún soporte fuera de sí mismo.

Nietzsche no dice exactamente como será el superhombre, solo que será un espiritu libre que no cederá ante nada y tendrá la inocencia y espontaneidad propias de un niño.

En "Así habló Zaratustra",
Nietzsche describe las transformaciones que tiene que sufrir el hombre para ser un superhombre. Primero toma la forma del camello, después de león y finalmente de niño.
  1. El camello: es el animal cuyas jorobas soportan pesadas cargas. Representa al hombre capaz de soportar el peso de la ley moral.
  2. El león: es el animal que se deshace de cargas opresoras y antinaturales. Lucha contra su último dios: la moral y los valores. Es el hombre que se libera de sus yugos.
  3. El niño: representa la voluntad creadora y espontánea, la libertad verdadera. La existencia como aventura y juego, es el natural y sincero decir sí a la vida.

LA VOLUNTAD DE PODER

Cuando hay que crear nuevos valores que sustituyan y superen a los antiguos, el superhombre solo cuenta con la voluntad de poder. La voluntad de poder significa voluntad de dominio, de fuerza, de potencia vital.

La vida es una energía inquieta que constantemente crea nuevas formas de vida y destruye otras, y la vida más fuerte y agresiva es la que impone su ley.
Pero la voluntad de poder no es exactamente la ley del más fuerte, es el poder de los creadores, un poder que sin ningún exfuerzo lo controla todo por su propia grandeza. Ej: pintor, no fuerza a nadie a fijarse en él, pero lo hacen.

La voluntad de poder se opone a la voluntad de igualdad, Cuanto más poderosa y creadora sea una vida, más impondrá su jerarquía y la desigualdad, cuanto más débil e impotente, más tratará de imponer la igualdad. La voluntad de igualdad es el intento de reducir todo lo que es original y excepcional a ordinario y mediocre.

Tampoco está a favor de identificar igualdad con justicia, ideas de la Revolución Francesa.


EL ETERNO RETORNO

En la obra "Así habló Zaratustra", Nietzsche habla de la intuición del eterno retorno. Significa que los ciclos de tiempo, que comienzan y acaban constantemente, se repiten de manera infinita. Cada persona, condenada a desaparecer del mundo, volverá a él en el próximo ciclo, y volverá a vivir la misma vida, en los mismos lugares, en la misma época y con los mismos acontecimientos y esta repetición se producirá eternamente.

Nietzsche afirma que la intuición del eterno retorno le llena de consuelo y alegría, porque todo lo que desaparece volverá a vivir.

El eterno retorno ha sido interpretado de maneras diferentes. Se vincula con la visión cíclica del tiempo propia de algunos pensadores griegos y también con la idea cristiana de la resurrección.

TRANSMUTACIÓN DE LOS VALORES

En todos los escritos de
Nietzsche posteriores a "Así habló Zaratustra" está la idea de la transmutación de todos los valores, por la necesidad de destruir definitivamente los viejos ideales y crear otros nuevos.
La vida será el fundamento último de todos los valores.

En sus obra "Más allá del bien y del mal" y "La genealogía de la moral"
Nietzsche analiza el orígen de los valores.
Para él, la categoría de toda moral depende de cómo reconozca el valor de la vida, de cómo se ajuste a la voluntad de poder.

Dice que hay dos tipos de moral:
  1. La moral del señor: en ella es bueno todo lo que eleva al individuo, todo lo que se abasa en la aceptación de la vida.
  2. Moral del esclavo: moral de la mediocridad, con un instinto de venganza contra la vida superior. Es también la moral de la democracia. Pretende igualar a todas las personas.
Según Nietzsche, la primera moral que hubo fue la del señor, que está en el orígen de toda cultura. Pero una revelión de los esclavos, obra de los judíos y del cristianismo produjo la inversión de los valores que alaban a los débiles, como la docilidad, la humildad, etc.

En el Renacimiento los papas volvieron a los antiguos ideales, pero Lutero (un monje alemán), lo cambió otra vez.

En "El ocaso de los ídolos", Nietzsche completa el derribo de todos los ídolos; el de la moral cristiana, porque no se basa en los valores de la vida, el de la razón, que en el ámbito de la filosofía es lo que conduce a falsificar los datos de los sentidos, el ídolo de la nueva Alemania unificada, el de la ciencia, el de las causas socialistas y obreras...

Kant

Por lifeguarda - 13 de Mayo, 2006, 18:53, Categoría: Filosofía

Tras una larga espera os voy a deleitar con nuevos apuntes, esta vez le toca al cabron del Kant. Si falta algo pues a escribir comentario y se añade, así nos sirve a todos.

KANT

En la filosofía de Kant se pueden distinguir 2 períodos:
  1. Período precrítico: fuertemente influenciado por las ideas ilustradas.
    Se unió al racionalismo, pero finalmente se pasó al empirismo y a la crítica al racionalismo. En esta etapa su interés está fijado en las ciencias naturales.

  2. Período crítico: se inicia con "Dissertatio", una obra que presentó para acceder como profesor a la universidad de Königsberg, donde Kant descubre las ideas de espacio y tiempo, tras pasarse al empirismo.
    Destacan: "Crítica a la razón pura", "Crítica a la razón práctica" y "Fundamentación de la metafísica de las costumbres".
CRÍTICA DE LA RAZÓN PURA

Es la principal obra de Kant, e influirá en un guevo de corrientes de pensamiento, como el idealismo alemán o la teoría de la evolución.
En esta obra Kant se cuestiona, frente a los defensores de la metafísica dogmática, si la metafísica es o no una ciencia.
También estudia las facultades de la razón, con el fin de conocer cuales son sus posibilidades y sus límites.
Es pura porque estudia el apartado teórico de la razón.


ANTECEDENTES

  1. Descartes y los racionalistas: la razón es prácticamente ilimitada. Ella sola puede conocer la verdad. El sujeto conoce a partir de ideas.

  2. Los empiristas: nuestro conocimiento proviene de la experiencia y estas es su límite. El hombre conoce a partir de percepciones sensibles.

  3. Los irracionalistas: la única manera de conocer la realidad es a través del sentimiento.
ESTRUCTURA DE LA OBRA

Dos partes fundamentales:
  1. La estética trascendental: estudia las formas a priori de la sensibilidad y fundamenta la posibilidad de las matemáticas como ciencia.

  2. La lógica trascendental: estudia las formas puras a priori del entendimiento y de la razón. Se divide en:
    1. Analítica trascendental: estudia las formas puras a priori del entendimiento.
    2. Dialéctica trascendental: critica el uso extraempírico de las categorías y la posibilidad de la metafísica como ciencia.

LA SITUACIÓN DE LA METAFÍSICA

La metafísica es la parte de la filosofía que estudia los objetos que están fuera del alcance de la experiencia, como la naturaleza del alma o la existencia de Dios.
Lo que Kant va a cuestionarse es si es posible la metafísica como ciencia. Este problema tiene varios
motivos:
  1. La metafísica no ha progresado como ciencia, al contrario que la lógica o la matemática.
  2. Sus defensores no se ponen de acuerdo, sino que se contradicen.
  3. Su método es solo tanteo.
Para resolver este problema, Kent se hace dos preguntas:
  1. ¿Qué características ha de tener una ciencia para ser considerada como tal?
  2. Tiene capacidad nuestro conocimiento para estudiar científicamente realidades suprasensibles como Dios, el alma o el mundo?
CONDICIONES QUE HACEN POSIBLE LA CIENCIA

Las características para que un conocimiento sea considerado ciencia son:
  1. Universal: es válido siempre y en todos los casos. Ej: teorema de Arquímedes.
  2. Necesario: es de un modo y no puede ser de otra forma. Opuesto a contingente.
  3. Progresivo. Saber que amplía conocimientos.
La ciencia se compone de juicios. Un juicio es un enunciado que relaciona un sujeto A con un predicado B. Los juicios "científicos" tienen que tener las tres características de universalidad, necesidad y progresión.

LOS JUICIOS DE LA CIENCIA

Para Kant, los juicios científicos deben tener las tres características, y él se plantea si esto es posible. Existen dos tipos de juicios:
  • Juicios analíticos: el predicado está incluído en el concepto de sujeto. Ej: el triángulo tiene tres lados. Las características son:
    1. Universales, se cumplen siempre y en todos los casos.
    2. Necesarios, deben ser así y no de otro modo.
    3. No ampliativos, el contenido del predicado ya está incluído en el sujeto, es decir, son explicativos y tautológicos.
    Así, los juicios analíticos no pueden ser científicos, ya que no amplían conocimientos.

  • Juicios sintéticos: el predicado no está contenido en la noción de sujeto, y son extensivos o de ampliación, es decir, amplían la información. Ej: los españoles son morenos.
    Estos juicios sí cumplen la característica de ampliar conocimientos. Pueden ser:

    1. A posteriori: cuando la relación entre el sujeto y el predicado está basada en la experiencia. Estos juicios no son ni universales ni necesarios, ya que la experiencia no puede fundamentarlos.
    2. A priori: cuando la relación entre el sujeto y el predicado se hace con independencia de la experiencia. Estos juicios son universales y necesarios, y al ser sintéticos aumentan nuestro conocimiento. Así, las ciencias puras estarían basadas en estos juicios.
      Kant pone como ejemplo el juicio sintético a priori: "la línea es la menor distancia entre dos puntos", es independiente de la experiencia y amplía conocimientos.
En conclusión, los juicios de la ciencia han de ser los juicios sintéticos  a priori, ya que cumplen las tres características.

Después, Kant se plantea cómo son posibles los juicios sintéticos a priori en las matemáticas, la físcia y en la metafísica.


ESTRUCTURA DEL CONOCIMIENTO

Kant comienza la crítica a la razón pura diciendo: "si todo nuestro conocimiento se funda en la experiencia, esto no prueba que todo él se derive de ella".
Nuestro conocimiento se compone de dos elementos:

  • Un elemento a priori: derivado de nuestra facultad de conocer. Este conocimiento se activa al captar algo experimentalmente. Kant llama a este elmento forma del conocimiento.
    Las formas a priori son como unas estructuras donde acomodamos lo que percibimos (como unas estanterías donde vamos ordenando libros).
    Son formas a priori el espacio y el tiempo, las categorías y las ideas trascendentales.

  • Un elemento a posteriori: llamado materia del conocimiento. Proviene de las impresiones sensoriales. Esta materia es elaborada por los elementos a priori del conocimiento.
El conocimiento se produce por la unión de los dos elementos, solo separables por la reflexión.

Igual que el empirismo, para Kant la experiencia es la fuente y la materia de nuestro conocimiento, pero en contra de los empiristas, no cree que todo nuestro conocimiento se derive de ella. Kant, como los racionalistas, cree en la existencia de un elemento a priori, que depende de la facultad de conocer.

Otra noción importante es lo trascendental, un conocimiento que se ocupa de nuestros conceptos a priori. Lo trascendental son reglas y condiciones a priori que impone nuestra facultad de conocer sobre el conocimiento de los objetos.
Cuando Kant habla de investigación trascendental, se refiere al estudio de condiciones puras o a priori de la sensibilidad (Estética Trascendental), del entendimiento (Analítica
Trascendental) o de la razón (Dialéctica Trascendental).

ESTÉTICA TRASCENDENTAL

En esta obra Kant estudia la sensibilidad, y la define como la capacidad de recibir pasivamente información sensible procedente de los objetos.
La sensibilidad tiene un carácter subjetivo. El acto de conocer a través de los sentidos  lo denomina intuición.

El conjunto de datos recibidos a través de los sentidos forma la materia del conocimiento en el ámbito de la sensibilidad.
Pero el conocimiento no es solo experiencia. Estos datos tienen que ser estructurados por las formas puras o a priori de la sensibilidad, que son el espacio y el tiempo. El sujeto recibe múltiples sensaciones (materia), que ordena en el espacio y el tiempo (forma).
A este conjunto de sensaciones estructuradas en el espacio y el tiempo Kant le llama fenómeno. Esta es la primera síntesis a priori en la organización del entendimiento.

El espacio es la forma a priori externa de la sensibilidad, y hace posible el juicio sintético a priori de la geometría.
El tiempo es la forma a priori interna de la sensibilidad, y hace posible el juicio sintético a priori de la aritmética.

Por tanto, la matemática trata sobre las intuiciones puras del espacio y el tiempo. Así, demuestra que sí son posibles los juicios sintéticos a priori en la matemática.


LÓGICA TRASCENDENTAL

Estudia las formas puras a priori del entendimiento y de la razón. Se compone de Analítica Trascendental y Dialéctica Trascendental.

ANALÍTICA TRASCENDENTAL

En esta obra Kant analiza la facultad del entendimiento y fundamenta la posibilidad de los juicios sintéticos a priori en la física.
Para que haya conocimiento, no es suficiente con organizar las sensaciones en el espacio y el tiempo, es necesario que actúe el entendimiento.

Según Kant, nuestro conocimiento deriva de dos fuentes:
  1. Sensibilidad: o capacidad para recibir representaciones procedentes de los objetos.
  2. Entendimiento: o capacidad de conocer los objetos a través de las representaciones.
Para haber conocimiento, son necesarios estos dos elementos. La sensibilidad es pasiva y el entendimiento activo.

El entendimiento reunifica las representaciones formando conceptos. Estos pueden ser:

  1. Empíricos: los que proceden de la experiencia.
  2. Puros o categorías: son independientes de la experiencia.
La acción de reunir las diversas representaciones se llama síntesis.
La primera síntesis la realiza la imaginación, pero esta no proporciona todavía conocimiento.
El conocimiento se produce cuando se aplican las categorías ala síntesis imaginativa.
Para saber cuales son las categorías, Kant recurre a la función lógica del juicio.

Las categorías se usan de un modo adecuado cuando se las aplica a los objetos que se dan a través de la experiencia, pero no cuando se intenta pensar en objetos trascendentes. Ej: cuando aplicados el concepto de unidad, es correcto aplicarlo a una silla, pero no a Dios.


Toda esta explicación demuestra que los juicios sintéticos a priori son posibles en la física.

LOS LÍMITES DEL USO DE LAS CATEGORÍAS: FENÓMENO Y NOÚMENO

La distinción entre fenómeno y noúmeno se corresponde con la distinción platónica entre mundo sensible y mundo inteligible.
Kant define el fenómento como la representación de las cosas tal y como son en el espacio y el tiempo, por oposición al noúmeno, o representación de las cosas como son en sí mismas, independientemente del modo de percibirlas.
Los noúmenos no son objeto de los sentidos, ni de conocimiento. Los únicos objetos de conocimiento son los fenómenos.

La noción de noúmeno tiene dos sentidos:
  1. Sentido negativo: el concepto de noúmeno sirve para poner límites a nuestro conocimiento, ya que éste no puede extenderse más allá de la intuición sensible.
  2. Sentido positivo: el noúmeno sólo podría ser objeto de una intuición intelectual, pero esto estaría fuera de la sensibilidad, sería un pensamiento sin realidad.

DIALÉCTICA TRASCENDENTAL

En esta obra Kant hace una crítica a la razón en el ámbito de obtener conocimiento sobre noúmenos y sobre realidades suprasensibles.
También se plantea si la metafçisica puede ser o no una ciencia.

Según la Analítica Trascendental, solo podía haber conocimiento de los fenómenos, y solo se usaba correctamente el entendimiento en el ámbito de la experiencia sensible. Pero los objetos de la metafísica (el alma, el mundo como totalidad y Dios) no son fenómenos, sino realidades suprasensibles que quedan fuera de la experiencia sensible.

La facultad de la Analítica Trascendental era el entendimiento, la facultad de la Dialéctica Trascendental es la razón.

Nuestro conocimiento comienza por los sentidos, pasa al entendimiento y termina en la razón. La razón hace una síntesis superior, las ideas trascendentales.

Kant tiene un concepto de idea como el de Platón. En cuanto a ideas, son conceptos puros dados por la naturaleza misma de la razón, en cuanto a trascendentales, están fuera de los límites de la experiencia.

Las ideas trascendentales son el universo como totalidad, el alma y Dios, y no pueden estar dentro de la intuición sensible. Pero la razón trata de convertirlas en objetos realies aplicándoles categorías, estaría cometiendo una ilusión trascendental.

Kant intenta demostrar los vicios y contradicciones en los que cae la razón en las tres ramas de la metafísica: la psicología racional, la cosmología y la teología.


CRÍTICA A LA PSICOLOGÍA RACIONAL

El objetivo de esta ciencia es conocer la naturaleza del alma, basada en la proposición yo pienso. El razonamiento dialéctico atribuye al yo pensante la categoría de sustancia, de donde se deducirá que el alma existe, es incorruptible, etc.

Así, la psicología comete constantemente razonamientos falsos, porque se basan en el yo pienso, que es una representación sin contenido.

CRÍTICA A LA COSMOLOGÍA

La cosmología se basa en la idea del mundo como totalidad. Incurre constantemente en contradicciones o antinomias:
  1. Antinomia de la cantidad, surge de considerar la composición del mundo.
  2. Antinomia de la cualidad, surge de considerar que toda sustancia se compone de partes simples.
  3. Antinomia de la relación, surge de considerar el orígen del mundo.
  4. Antinomia de la surge de considerar la dependencia del mundo.
CRÍTICA A LA TEOLOGÍA

La teología estudia al ser supremo, Dios. Kant llama a la idea de Dios ideal trascendental. Se diferencia de la idea en que está más alejado de la realidad objetiva y en que contiene todas las perfecciones, es decir, sirve de prototipo.
Kant somete a crítica las pruebas de la existencia de Dios, reduciéndolas a tres argumentos: físico-teológico, cosmológico y ontológico. (Esto no los he resumido porque ya me parecía demasiado).


CRÍTICA A LA RAZÓN PRÁCTICA

En la razón humana pueden diferenciarse dos usos o dimensiones: el uso teórico, referido al conocimiento, y el uso práctico, referido a la moral. En la Crítica de la razón práctica y en la Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Kant estudia la parte práctica de la razón, la dimensión moral del hombre.

La razón práctica da realidad objetiva a las ideas trascendentales, por lo que la moral elimina los límites de la razón teórica.


ÉTICAS MATERIALES Y ÉTICAS FORMALES

Las éticas materiales califican las acciones como buenas o malas en función de la consecución de un fin (Dios, felicidad...), para lo cual existen una serie de medios (prudencia, no robar...)

Kant dice que se puede decidir la bondad o maldad de una acción según la posibilidad que tenga de convertirse en una acción válida universalmente.

La ética de Kant se caracteriza por ser:

  1. Formal: se centra en la forma y no en el contenido.
  2. A priori: es universal y necesaria para todos los hombres.
  3. Categórica: los juicios morales son absolutos, sin condiciones.
  4. Autónoma: el sujeto obra por sí mismo, sin ser influenciado por agentes externos.
LA VOLUNTAD BUENA Y LA LEY MORAL

Para Kant, la única cosa que se puede calificar de buena es la voluntad buena, la que obra por deber, determinada por la razón.

La ley moral para los hombres se convierte en imperativo. Kant distingue dos tipos de imperativos:

  1. Imperativos hipotéticos: tienes que realizar una acción para alcanzar un fin. Ej: ser bueno para ir al cielo.
  2. Imperativos categóricos: se imponen a nuestra voluntad de un modo absoluto, sin ninguna condición. Es el imperativo moral.
AUTONOMÍA MORAL

La autonomía moral se basa en la idea de ↓n ser racional como fín en sí mismo. En la teoría moral de Kant el hombre se impone la ley moral a sí mismo.
Cuando lo que determina a obra a un hombre proviene de agentes externos, hablamos de moral heterónoma.


POSTULADOS DE LA RAZÓN PRÁCTICA

Para Kant, los postulados de la razón práctica son la existencia de Dios, la inmortalidad del alma y la libertad. Aunque no se pueden conocer por la razón teórica, son admitidos por la razón práctica, y es necesario suponerlos verdades para que el orden moral no se venga abajo.

La libertad es la condición necesaria para que exista la ley moral. Si yo no fuese libre no podría cumplir o incumplir la ley moral. Esta nos exige actuar por deber, según la razón, pero debemos poder elegir. Libertad es, para Kant, sinónimo de autonomía de voluntad.

La inmortalidad del alma y la existencia de Dios son condiciones necesarias para que exista el Bien Supremo.
La razón humana tiende al Bien Supremo. Kant entiende por esto la suma de virtud y felicidad.
Aquí hay un problema, uno puede ser virtuoso y no ser feliz y viceversa. La búsqueda del Bien Supremo parece una ilusión.

El Bien Supremo es la adecuación entre virtud y felicidad y esta solo puede ser alcanzada por el hombre existiendo como noúmeno en el mundo inteligible. Para ello, ha de ser libre y su alma tiene que ser inmortal. Pero para que se den estas condiciones es necesaria la existencia de Dios, causa mediadora entre virtud y felicidad.

San Agustín

Por lifeguarda - 26 de Enero, 2006, 22:24, Categoría: Filosofía

SAN AGUSTÍN

Nació en el 354 en Tagaste, en el África romana. Era hijo de un pequeño propietario pagano y de madre cristiana, la futura Santa Mónica.
A los 19 años se inició en el maniqueísmo, la doctrina que defiende el principio del bien y del mal.
Posteriormente se unió al escepticismo.
Cuando se especializó en gramática y retórica, ejerció de profesor en su ciudad, después en Cartago y más tarde abrió una escuela en Roma. Ese mismo año (383) empezó a leer obras de Plotino.
En el 387, después de escuchar diferentes sermones de San Ambrosio en la catedral de Milán, se convirtió al cristianismo y fue bautizado.
Más adelante fue sacerdote y luego obispo de Hipona.
Murió en el año 430, cuando los vándalos asediaron la ciudad de Hipona.

RAZÓN Y FÉ

San Agustín se preguntó como podía el ser humano llegar a conocer las verdades más profundas. Primero se inició en el maniqueísmo, pero no se dio por satisfecho. Mas tarde el escepticismo, pero después consideró que este se autosupera, pues quien duda, al menos sabe que duda, es decir, que tiene que existir un yo que dude.

Cuando ya era cristiano, seguía reflexionando sobre los límites del conocimiento humano. Creía que se podía acceder a un conocimiento sensible, de nivel inferior, sobre las cosas del mundo. Pero, ¿cómo llegamos a las realidades fundamentales? ¿Exigen una facultad intelectual de nivel superior o es suficiente la fé del creyente para alcanzarlas?
San Agustín es un creyente que piensa, que hace filosofía, cuyo objetivo es la comprensión de la verdad cristiana. Reconoce que la razón y la fé pertenecen a ámbitos diferentes, pero las dos contribuyen a alcanzar el gran objetivo del hombre, la verdad divina.
La razón ayuda al hombre a obtener la fé y no es incompatible con ella, "Intellige ut credas", entiende para creer. La fé orienta y guía a la razón, "Crede ut intelligas", cree para entender.

Considera que el camino de la fé es la vía más segura, donde inteligencia y fé confluyen en el amor a la Verdad.
Para San Agustín, el cristiano que piensa y el filósofo creyente son inseparables. El hombre íntegro desea encontrar la Verdad y amarla de todo corazón.

El camino hacia el conocimiento superior se inicia con la experiencia interior o autoconciencia. En el interior de uno mismo es donde se encuentran la verdad y la máxima realidad, Dios.
Mediante este proceso de mirar al interior, el ser humano puede conocer las más elevadas verdades, aunque sólo es posible si recibe una iluminación divina. Esta es imprescindible para acceder al conocimiento más alto, necesario para que el alma se sienta satisfecha. Así, el amor mueve el alma hacia las verdades eternas.


DIOS Y EL MUNDO

Todas las cosas del mundo tienen sus ideas ejemplares en Dios (sentido platónico). A partir de estas ideas ha sido creado el mundo.

San Agustín quiere unir la cultura indoeuropea según la cuál el mundo es eterno, con la judía, que dice que es creado. Para San Agustín, las ideas ejemplares son eternas, pero el mundo material ha sido creado.

La visión de la realidad tiene un orden jerárquico. En lo más alto está Dios, causa de todo, después las almas, que no ocupan espacio pero sí tiempo, y por último, en el nivel más inferior, los cuerpos y todas las cosas materiales.
Pero aquí faltaría el mal. Surge un problema, ¿Dios es también el creador del mal existente en el mundo?. San Agustín, influenciado por Plotino, dice que el mal no es ser, y como sólo el ser ha sido creado por Dios, el mal no proviene de Dios.

Junto con la creación material del mundo se creó el tiempo. Antes de la creación no había tiempo, sólo el Dios eterno. Para San Agustín, ni el pasado ni el futuro existen, solo el presente, ya que el pasado solo existe en el presente que lo recuerda, y el futuro, sólo en el presente de quien lo imagina.


VISIÓN DEL SER HUMANO

Para entender el ser humano, San Agustín sigue el modelo dualista platónico: el hombre es un alma inmortal en un cuerpo mortal. Esta alma no ha existido eternamente, sino que ha sido creada por Dios.
Como herencia del pecado original, el alma está dominada por el cuerpo. A causa de esto el hombre siempre tiende a hacer el mal. Para salvarse, necesita la gracia divina.

San Agustín compara el alma con la santísima trinidad: Dios padre, hijo y Espíritu Santo. El alma es inteligente, quiere y recuerda.

Otro tema que trata San Agustín es el de la libertad. El cristianismo habla de un premio o castigo en el más allá, pero para esto el hombre tiene que ser responsable de su actuación.
El filósofo habla de la libertad en su libro "De libero arbitrio". Distingue entre libertas y liberum arbitrium:
  • Libertas o máxima libertad: anhelo de amar el supremo bien y ser feliz. Dios es el bien supremo, con él, el hombre lo tiene todo y alcanza la felicidad. Cuando el hombre ama a Dios hace uso pleno de su libertad.

  • Liberum arbitrium o libre albedrío: capacidad de decidir libremente. Esta capacidad es frágil, como consecuencia del pecado original. Con la gracia divina, el libre albedrío se transforma en libertas.


Seguimos con el tema

Por lifeguarda - 28 de Septiembre, 2005, 14:58, Categoría: Filosofía

Bueno como he suspendido filosofía de segundo (es la única que me queda) seguiré poniendo apuntes en esta nuestra web. Si necesitáis algunos que no están no tenéis más que escribir un comentario y yo intentaré conseguirlos.

10 Platón

Por lifeguarda - 19 de Septiembre, 2005, 17:19, Categoría: Filosofía

1 TEORÍA DE LAS IDEAS

 La teoría de las ideas reúne, por una parte, la concepción de Parménides según la cual la auténtica realidad es eterna e inamovivle y, por otra, la afirmación de Heráclito sobre el perpetuo fluir de las cosas. Platón ofrece una solución conciliadora a la oposición permanencia-cambio.

También da una alternativa al escepticismo y relativismo de los sofistas y a las verdades eternas de los pitagóricos.

Cuando o servo el mundo que me rodea, veo un mundo como el que describe Heráclito, veo temporalidad, cosas que cambian y fluyen constantemente. Pero, ¿qué pasa si mmiro con los ojos de la mente? Ver con los ojos de la mente es conocer los modelos, las formas, la esencia de las cosas, lo que tienen en común todos los objetos del mismo tipo: captar su idea.

 La teoría de las ideas afirma la existencia de unos ideas inmateriales, absolutas, inmutables, perfectas, universales e independientes del mundo físico.

 Los objetos que nos rodean (casa, árbol) son cambiantes y contingentes (que puede o no producirse). La casa puede hundirse, el árbol marchitarse, etc.

 La teoría reconoce la existencia de dos mundos: un mundo excelso y perenne de las ideas y, por otro lado, el imperfecto y fugaz mundo de las cosas.

1.    Mundo sensible: el que conocemos, formado por las cosas que vemos, igual que el mundo de Heráclito, todo se renueva, es cambiente.

2.    Mundo inteligible: en este mundo todo es eterno. Formado por las esencias, las ideas del mundo sensible. Ej: si en el mundo sensible hay una mesa, en el inteligible estaría la idea de mesa, que es eterna.

 De todos los objetos que hay en el mundo sensible, hay una idea en el mundo inteligible, incluso de los objetos vivos.

Según Platón, el mundo real es el inteligible, de donde proviene el alma. El mundo sensible son solo apariencias.

 El Demiurgo  es la mente que crea las copias a imágen y semejanza de las ideas. Ej: el Demiurgo coge la idea de árbol y crea distintos tipos de árboles en el mundo sensible.

 Existen dos tipos de relaciones entre las ideas y las cosas:

1.    Mézesis o participación: la copia tiene parte de la esencia del modelo.

2.    Mímesis o imitación: la relación entre las dos es pura imitación, es copia


2 TEORÍA DEL CONOCIMIENTO DE LAS IDEAS

 Puesto que la realidad que percibimos por los sentidos está sometida a constantes cambios, de ella no puede existir un conocimiento objetivo y universal. Por esto, la ciencia no puede reducirse a los resultados de los sentidos. Solo de las ideas puede haber ciencia.

 
LOS GRADOS FUNDAMENTALES DEL CONOCIMIENTO

 Para Platón, los grados del conocimiento se corresponden con los grados del ser. Solo se puede conocer el ser (las Ideas), mientras que el no-ser no se puede conocer. Pero entre el ser y el no-ser existe algo intermedio, el llegar a ser. Se puede establecer la siguiente correlación:

·       Al ser le corresponde la ciencia (epistéme)

·       Al no ser la ignorancia.

·       Al llegar a ser la opinión (doxa).

 
El conocimiento puede tener varios grados:

1.    La opinión o doxa. Conocimiento de las cosas del mundo sensible que están en continuo cambio. Su instrumento son los sentidos. Platón las divide en:

1.    Imaginación o eikasía. Interpreta las imágenes y las sombras como los reflejos que se forman en el agua.

2.    Creencia o pistis. Conocimiento de los objetos materiales, sensibles y visibles. Correspondería a la física, a la que Platón no considera ciencia.

2.    La ciencia o epistéme. Lo inteligible. Su instrumento es la intelifencia. Dos tipos:

1.    Pensamiento o dianoia. Conocimiento a través del entendimiento de las matemáticas y otras ciencias exactas que emplean un método hipotético.

2.    Conocimiento o nóesis. Conocimiento de las ideas que el alma percibe a través de la razón, sin recurrir a lo sensible, pasando simplemente de idea en idea.

 

Para Platón solo es válido el conocimiento alcanzado por la razón, desprecia la experiencia sensible como medio de conocimiento humano.

 La misión que Platón asigna al filósofo es la de concluir a los hombres desde la opinión a la ciencia, y hasta el punto más alto, el Bien.

El filósofo es el único capaz de saber que las cosas del m´sensible son solo copias de las Ideas.

 
MÉTODOS PARA LLEGAR A CONOCER LAS IDEAS

 La aritmética, la música o la geometría pueden ayudar a conocer el mundo Inteligible, pero las auténticas herramientas son: la reminiscencia, la dialéctica, el amor y la catarsis.

1.    El recuerdo o reminiscencia: conocer es recordar. Antes de venir a este mundo, el alma conocía las Ideas, pero al unirse al cuerpo se transforman en Ideas innatas, que el hombre solo puede recuperar mediante el recuerdo estimulado por el conocimiento sensible.

2.    La dialéctica. Método racional para conocer las Ideas sin la intervención de los sentidos. Consta de dos procesos:

 1.    Ascendente: el hombre, partiendo de las cosas sensibles, asciende en los grados del conocimiento hasta la Idea del Bien, pasando del ámbito de la pluralidad a la unidad, de lo sensible a lo inteligible, del estado de opinión al de ciencia. Es el procedimiento inductivo.

2.    Descendente: el hombre, partiendo de la Idea del Bien, llega al mundo sensible y se dará cuenta de que este es una mera copia del mundo de las Ideas. Va de lo inteligible a lo sensible, de la unidad a la pluralidad. Es el procedimiento deductivo.

3.    El amor. El amor platónico es una especie de dialéctica emocional para conocer estéticamente el mundo inteligible.
El objeto del amor es la Belleza. Este impulso erótico sigue un proceso que pasa del deseo de la belleza de los cuerpos al deseo de la belleza moral de las almas, al de la belleza de las normas y las leyes, al de las ciencias y finalmente al deseo de comprensión de la Belleza en sí, causa de todo lo bello

4.    Catarsis. La filosofía como catarsis, un modo de liberarse y prepararse para la muerte. El filósofo sabe que solo podrá contemplar de forma directa las Ideas cuando muera, y por eso, mientras permanezca en el mundo tiene que purificarse y preparar el alma para su definitiva separación del cuepo. El auténtico filósofo no teme a la muerte, pues esta supone el paso a la contemplación plena de la verdad


DUALISMO ANTROPOLÓGICO

 Según Platón, el hombre está formado por un dualismo: cuerpo y alma. El cuerpo es una cárcel para el alma.

Platón define el alma como espiritual, inmortal y simple, cuyo lugar es el mundo de las Ideas. Es lo que vincula al hombre con la realidad verdadera.
 
El cuerpo es material, mortal, imperfecto y pertenece al mundo sensible. Mientras se encuentra unida al cuerpo, el alma aspira a volver al mundo de las Ideas. Por ello, la unión entre alma y cuerpo es accidental y transitoria.

 Para Platón, el alma tiene tres partes, con distintas funciones:

1.    Alma racional. Situada en la cabeza. Es inmortal, inteligente y de naturaleza divina. Es la más noble. Su función es conocer por medio de la inteligencia y gobenar a las otras dos partes del alma. Su virtud es la prudencia.

2.    Alma irascible. Situada en el pecho. Fuente de pasiones nobles. Simboliza el valor y la voluntad y se deja conducir fácilmente. Su virtud es la fortaleza.

3.    Alma concupiscible. Situada en el vientre. Es mortal, fuente de pasiones innobles y la más relacionada con el cuerpo de las tres. Difícil de guiar. Simboliza el deseo y la pasión. Su virtud es la templanza.

El alma inmortal, que ha vivido siempre en el mundo de las Ideas es la racional, las otras son propias del cuero y mueren con él.

ÉTICA

Platón trata de averiguar qué es el Supremo Bien para el hombre. Según Platón, la vida feliz es una mezcla equilibrada de placer y sabiduría. Sin embargo, el Bien absoluto para Platón es en realidad la contemplación del mundo de las Ideas.

LA VIRTUD

 Practicando la virtud se accede al Supremo Bien y, por tanto, a la suprema felicidad. El concepto de Virtud tiene para Platón varios significados:

1.    Salud del alma: que cada parte de esta cumpla con su función.

2.    Armonía entre las partes: la parte racional debe guiar a la parte irascible y ambas a la concupiscible.

3.    Conocimiento: todas las virtudes del hombre necesitan la prudencia y el conocimiento.

4.    Purificación: el hombre virtuoso es el que purifica su alma de las pasiones para poder acceder al mundo de las Ideas.

 

 EL ESTADO IDEAL

 Un estado no puede ser perfecto si el individuo no lo es, y viceversa.

 La polis nace cuando los individuos tienen necesidades secundarias que, por sí solos no pueden cubrir. Surgen espontáneamente la división de trabajos y las distintas necesidades materiales dan lugar a distintos artesanos.

La ambición de ampliar terreno puede causar choques entre ciudades, por eso hay que poner guardianes en la ciudad.

 Deberá haber un gobierno, ejercido por una minoría selecta, los filósofos.

 A cada clase social que compone el Estado le corresponde un tipo de alma. A los gobernantes el alma racional, los filósofos, a los guerreros el alma irascible y a los artesanos la concupiscible.

 Los filósofos, cuya virtud es la sabiduría o prudencia son los únicos aptos para el gobierno. Los soldados tienen la virtud de la fortaleza o valor y deben defender la ciudad. Los artesanos tienen la virtud de la templanza y suministran los medios materiales que la ciudad necesita.

Cuando cada uno cumpla sus funciones se dará la justicia, la virtud de la ciudad.

                      Alma

                     Ética

                   Política

Racional

Sabiduría o prudencia

Gobernantes-filósofos

Irascible

Valentía o fortaleza

Guerreros-guardianes

Concupiscible

Templanza

artesanos




Política

Justicia en el individuo

Justicia en la ciudad

Cada parte del alma realiza la función que le es propia

Cada clase social realiza la función que le es propia

El alma racional guía  la irascible y a la concupiscible

Los gobernantes guían a los guerreros y a  los artesanos


9 Los sofistas

Por lifeguarda - 19 de Septiembre, 2005, 17:14, Categoría: Filosofía

1 CONTEXTO HISTÓRICO

Bajo el gobierno de Pericles empieza a gestarse un régimen democrático en el que los ciudadanos podían opinar en los debates públicos en el ágora.

Por ello, el arte de la palabra, la oratoria y la dialéctica adquieren importancia como instrumentos políticos.

Los sofistas se dedican principalmente a enseñar como manejar los recursos persuasivos de la palabra a jóvenes que quieren acceder a cargos públicos.

 
2 CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS SOFISTAS

1.    La mayoría de los sofistas eran extranjeros, por lo que no podían participar activamente en la política, aunque formaron a la mayoría de los dirigentes atenienses.

2.    Defendieron el ideal de panhelenismo, unidad de los griegos representada por su lengua común. Ello obligaría a mantener la paz y a resolver las diferencias sin usar la guerra.

3.    Fueron fundamentalmente educadores y crearon un modelo de enseñanza con especial importancia a la oratoria y a la erística (dialéctica solo por el placer de la disputa).

4.    Fueron grandes oradores y grandes escritores.

5.    Destacaron por sus doctrinas humanistas, centradas en los problemas del hombre como habitante de la polis.

6.    Los sofistas fueron relativistas.

7.    También eran escépticos.

8.    De su escepticismo deriva el subjetivismo.

9.    Defendieron el  indiferentismo moral y religioso, según el cual, no hay cosas buenas o malas en sí mismas, todo depende de como se las mire.

10.              Promulgaron el convencionalismo jurídico. Las leyes se han establecido convencionalmente por los hombres para regular su vida en sociedad.

11.              También se ha dicho de ellos que tenían una cierta frivolidad intelectual, encubrían lo vacío de los pensamientos con una brillante oratoria.

12.              Sus enemigos los acusaban de venalidad, por cobrar sus lecciones.

13.              Habitualmente usaban el método inductivo, acumulando datos que derivaban en conclusiones prácticas.

 

3 IMPORTANCIA DE LOS SOFISTAS

A ellos se debe el inicio de una reflexión sistemática de los problemas humanos, por eso a este período de la historia se le llama antropológico, y el anterior era el cosmológico.

También contribuyeron mucho en política, elaborando el concepto de justicia, o iniciando la doctrina del convencionalismo legal.

Dieron a sus alumnos una formación amplia, por lo que se pueden considerar como los iniciadores de la formación humarística.

 

4 PROTÁGORAS
 

Protágoras afirmaba que cada persona percibe la realidad desde su propia çoptica. Este relativismo se refleja en su famosa frase: “El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto son, y de la que no son en cuanto no son”. Considera que hay tantas verdades como individuos.

 Desde un punto de vista moral, el relativismo implica dudar de la existencia de un bien y una justicia universales. Lo que unos creen bueno, a otros les parece malo.

 En lo legal, Protágoras defiende que cada pueblo posea sus leyes y sus costumbres.

 En lo religioso, defiende el agnosticismo. No podemos saber si los dioses existen o que forma tienen, es una cuestión oscura y la vida humana demasiado breve para aclararla.

 

5 GORGIAS

 Agnosticismo y nihilismo que se ponen de manifisto en las siguientes tesis:

 1.    No existe nada (tesis del nihilismo del ser).
El no-ser no existe, aunque hablamos de él, entonces existe. Esto supone una contradicción, porque no puede existir y no existir al mismo tiempo.

2.    Si algo existiera, no podría conocerse (tesis del nihilismo del pensar o escepticismo).
El ser es lo mismo que el pensar o distinto de él. La primera es falsa, porque no todo lo que se piensa existe, pero si dices que el ser es distinto del pensar, supondría que nada de lo que se piensa existe, que también es falso. Así, si el ser existiera no sería ni pensable ni cognoscigle (conocible).

3.    Si algo pudiera ser conocido, no podría ser comunicado (tesis del nihilismo del decir).
Entre el ser y el pensar media la palabra, peo la palabra es algo distinto del ser, luego no existe. Además, una misma palabra puede significar cosas diferentes para dos personas diferentes. Por eso, la palabra solo tiene una función persuasiva, es un arte de convencer al ignorante.

 
6 SÓCRATES

 SÓCRATES Y LOS SOFISTAS

 Aunque adversario de los sofistas, a quienes acusa de la decadencia de Atenas, Sócrates tiene algunas semejanzas con ellos.

 Sócrates coincide con los sofistas en la preocupación por la educación de la juventud, pero como práctica consciente del bien, de la justicia y de la virtud, al contrario del utilitarismo de los sofistas.

 Sócrates y los sofistas son escépticos en las especulaciones cosmológicas y ontológicas de los presocráticos. Los dos se interesan más por los problemas del hombre como ser individual y como miembro de una sociedad.

 Pero mientras los sofistas trataban de proporcionar medios para el triunfo en los negocios del Estado, Sócrates orienta su actividad hacia la mejora individual por medio de la virtud. Además, la actitud sensista, subjetivista y relativista de los sofistas, en lo moral y en lo político, se opone a la actitud socrática.

 

Sócrates y los sofistas

Coincide con los sofistas

Critica a los sofistas

1)   Preocupación por la educación de la juventud.

2)   Escepticismo sobre las especulaciones cosmológicas y ontológicas de los presocráticos.

3)   Interés por el hombre como miembro de la sociedad.

1)   Su utilitarismo.

2)   Su orientación de la educación hacia el éxito en los negocios.

3)   Su actitud sensista, subjetivista y relativista.


EL MÉTODO SOCRÁTICO

 
Sócrates practicó el método inductivo con el objetivo de descubrir los conceptos universales y las definiciones, especialmente de los conceptos morales (templanza, piedad, justicia e injusticia).

 
La definición, el concepto universal, encierra la esencia de una cosa. Así, la ciencia consistirá en unos conceptos fijos, estables y permanentes, a los que se llega suprimiendo los rasgos particulares.

 
Sócrates, además del método inductivo, practicó también el deductivo,  para aplicar de forma práctica los principios generales de conducta a los casos particulares.

 
El procedimiento para llegar al concepto universal parte de la mayéutica. A través de preguntas hábilmente planteadas, va llevando poco a poco a su interlocutor al conocimiento de la verdad que, según Sócrates, se encuentra en forma de ideas innatas en el alma de todo hombre.

 
La mayéutica necesita la ironía para librar al entendimiento de errores y de prejuicios, tras reconocer la propia ignorancia. Reconocer que no se sabe nada es, así, el principio de la sabiduría.

 

DOCTRINAS SOCRÁTICAS

 
1 Reflexión del hombre sobre sí mismo.
Sócrates dice que tenemos que reflexionar sobre nosotros mismos. El principio fundamental de la sabiduría consiste en reconocer la propia ignorancia. Es famosa la frase “solo sé que no sé nada”.

2 Antropología. Para Sócrates, el hombre es un ser privilegiado, posee un pensamiento racional y la palabra, que le permite hacer ciencia y transmitirla.

El ser humano está compuesto por cuerpo y alma, que es de naturaleza divina e inmortal. La muerte es la supervivencia del alma, un tránsito hacia un mundo mejor.

3 Física. Sócrates considera el conocimiento del mundo propio de los dioses. Diferencia la ciencia moral de la ciencia de la naturaleza.

4 Teología. Sócrates fue un hombre religioso. Siempre respetó y veneró a los dioses de Atgenas. Admitió la existencia de un dios único, no perceptible por los sentidos, aunque no creador.

El universo consta de una parte material, visible, regida por una mente invisible, ordenadora, que se manifiesta a través del orden maravilloso que rige el mundo.

 
5 Ética.
 Para Sócrates existen muchos y diversos bienes. Pero la característica fundamental del Bien es la utilidad. Lo bueno y lo útil se identifican, y también coinciden la viurtud y el saber.

 
Por ello se ha llamado a esta doctrina intelectualismo moral. La práctica de la virtud aparece como cosa más útil, porque es el medio para alcanzar el mayor bien, la vida feliz. La felicidad consiste en la ciencia del bien y en vivir conforme a la ciencia.

 
Nadie obra mal voluntariamente: el que obra mal lo hace por ignorancia, porque no conoce el bien. La voluntad no puede querer el mal, porque está determinada necesariamente a hacer el bien. Al que obra mal no se le debe castigar, sino instruirle

8 Pluralistas

Por lifeguarda - 19 de Septiembre, 2005, 17:12, Categoría: Filosofía

8.1            EMPÉDOCLES DE AGRIGENTO

 El arché

 Empédocles sintetiza todas las teorías de su tiempo. Para él, el arché está formado por cuatro elementos: el agua (tales), el aire (Anaxímenes), el fuego (Heráclito) y uno que añade él: la tierra. Cada uno de estos elementos es eterno e imperecedero como el ser de Parménides, pero su mezcla da lugar a la multiplicidad perecedera.

 Las fuerzas ajenas a la materia: el Amor y el Odio

 La mezcla de los elementos que dará lugar a todos los seres del universo se produce a causa de dos fuerzas: el Amor y el Odio. El Amor tiende a unir, el Odio a separar. De su mezcla surgen todas las cosas.

 
Visión del hombre

 El hombre es un microcosmos, una miniatura del cosmos que se compone de una mezcla proporcionada de los cuatro elementos.

En el problema del conocimiento, Empédocles admite la validez de los datos proporcionados por los sentidos.

 

8.2            ANAXÁGORAS DE CLAZOMENE

 El arché

 La realidad se compone, según Anaxágoras, de la mezcla de los múltiples elementos que son como las semillas de las cosas, también llamados homeomerías. En cada cuerpo hay semillas de todas las clases, pero hay una que predomina sobre las demás, que se convierte en su esencia. Los cambios se explican a través de la combinación y la disgregación de las homeomerías.

 
El nous

 La teoría de Anaxágoras supone un importante paso hacia delante al admitir un doble principio:

1.    Un elemento pasivo, compuesto por el conjunto de semillas materiales e inmóviles.

2.    Un elemento activo, el Nous, sustancia espiritual que ordena las cosas y las pone en movimiento.

 

 El Nous es la inteligencia ordenadora, comparable al Logos de Heráclito o al Amor-Odio de Empédocles. Su objetivo consiste en mover la masa de semillas para provocar un torbellino en el que se puedan realizar mezclas y separaciones a partir de las cuales se originará el mundo.

La teoría del conocimiento

 Anaxágoras afirma que las apariencias de las cosas son indicativas de lo que está oculto en ellas.

Explica el conocimiento sensible por medio del encuentro entre los opuestos y no entre semejantes como Empédocles.

 
8.3            LEUCIPO Y DEMÓCRITO

 La realidad se reduce a átomos infinitos, físicamente indivisibles, sólidos, homogéneos, indestructibles, con movimiento propio y con cualidades idénticas entre ellos. Solo se distinguen por su forma y posición.

 La realidad se compone de materia, vacío y movimiento, y su funcionamiento es puramente mecánico.

 
Cosmología

 El universo es un torbellino de átomos y son los choques fortuitos y los enganches que se producen entre ellos en el vacío dando lugar a infinitos mundos distintos.

Estos, con el paso del tiempo, acaban por deshacerse, dejando libres de nuevo a los átomos que los componían, para dar lugar a nuevos choques y con ellos a nuevos mundos.

7 Parménides y la escuela de Elea

Por lifeguarda - 19 de Septiembre, 2005, 17:07, Categoría: Filosofía

Vida y obra

La filosofía de Parménides se recoge en un largo poema compuesto de tres partes. En el prólogo, describe la visita de la diosa de la sabiduría, quien le explica los dos caminos que se pueden seguir en la vida:

1.    El camino o vía de la verdad, considerado por Parménides como el verdadero camino de la investigación.

2.    El camino de la opinión, rechazado por Parménides porque piensa que es engañoso, aunque es el que más hombres eligen por ser el más fácil.

Características del Ser

1.    El Ser es y es pensable.  El no-ser ni es, ni es pensable. Entonces, es lo mismo ser y pensar. Parménides identifica el no-ser con la nada, así, no se podría hablar del llegar a ser, porque todavía no es.

2.    El Ser es imperecedero e inengendrado, porque si no lo fuera, vendría del no-ser y volvería a él, pero el no-ser es impensable e inexistente.

3.    El Ser es uno, ya que si hubiera otra cosa sería no-ser.

4.    El Ser es inmóvil, porque si hubiera un movimiento sería hacia el no-ser. El movimiento es pura apariencia.

5.    El Ser es indivisible, puesto que el vacío que habría de separar las partes sería no-ser.

 

El Ser de Parménides es la realidad, y lo concibe como algo corpóreo, limitado, compacto, inengendrado e imperecedero, sin posibilidad de cambios ni movimientos.

Parménides intentó acabar con la filosofía de sus predecesores al negar el vacío, el tiempo y la pluralidad.

Conocimiento racional versus conocimiento sensitivo

Parménides distingue entre verdad y opinión y da prioridad a la razón por encima de las apariencias sensibles y engañosas. Piensa que el Ser no puede se percibido por los sentidos.

Así, el problema del conocimiento se convierte en un problema filosófico.

6 Pitágoras

Por lifeguarda - 19 de Septiembre, 2005, 17:04, Categoría: Filosofía

La doctrina pitagórica

Influidos por su condición de matemáticos, hicieron uno de los descubrimientos más importantes de la música: que los intervalos musicales se pueden explicar por proporciones numéricas. Y, si la armonía musical se reduce a números, ¿por qué no también la armonía del cosmos?

El número es el principio de todas las cosas, lo que les da forma y lo que hace de lo indeterminado algo determinado.

Los pitagóricos representaban los números por medio de puntos, formando figuras geométricas con un orden determinado. Así, al relacionar números y formas geométricas, se pone el principio de los seres y del universo, no en la materia, sino en la forma.

Doctrina de los contrarios

Las oposiciones entre cosas no son sinos oposiciones entre números. La oposición numérica más característica es la existente entre números pares e impares a la que se reduce la dualidad limitado-ilimitado, perfecto-imperfecto.

 Cosmología

 Los pitagóricos conciben el cosmos como una gigantesca esfera.

En su descripción del cosmos incluyen la Tierra, la Luna, el Sol, cinco planetas y el cielo con estrellas fijas.

La teoría del alma

El alma sobrevive después de la muerte y transmigra a otros cuerpos. El cuerpo es una cárcel para el alma, a la que la divinidad ha encerrado allí como castigo.

Otros mensajes en Filosofía