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Marx

Por lifeguarda - 15 de Mayo, 2006, 10:58, Categoría: Filosofía

MARX

MATERIALISMO HISTÓRICO

Marx, igual que Hegel, creía que la realidad no era estática, sino dinámica y cambiante. Pero la influencia de la izquierda hegeliana le hace pensar que este dinamismo no es causa de la conciencia, sino causa de las fuerzas y relaciones materiales que se dan en la realidad. Marx se alejó de Hegel, al oponer el materialismo a su idealismo.

El materialismo significa que no son las ideologías las que producen una realidad, sino que, al contrario, la realidad determina las ideologías. Son las condiciones sociales y económicas las que marcan la forma de pensar de un pueblo. Es normal que en lugares diferentes, como África o la Europa industrializada se tengan costumbres e ideas distintas.

La infraestructura (o sistema económico de una comunidad), determina la superestructura (cultura, ideologías, costumbres, normas morales...)

El marxismo es considerado un materialismo dialéctico, ya que es la materia (la economía), con sus tensiones, la que hace avanzar la historia en un proceso de confrontación y superación.

Así, un sistema económico concreto (tésis), a causa de las fuerzas internas, genera su propio opuesto, su negación (antítesis). Del enfrentamiento entre uno y otro surge una situación económica y social nueva (síntesis). Esta sería la negación de la negaión y tendría un nivel superior.
Pero la síntesis, al ser puesta como tésis, vuelve a generar todo el proceso.

Los obreros, como causa de la explotación, se revelan, e instauran la dictadura del proletariado (antítesis). De esta oposición surge una nueva situación económica y social, el comunismo (síntesis).

LA DENUNCIA SOCIAL

El marxismo no es solo una teoría de la historia y de la sociedad, también hay una voluntad de transformación social.
Marx creía que el mal estado de gran parte de la humanidad se debía al capitalismo, ya que este supone una organización del trabajo en el que el hombre no se realiza, se aliena.

LA ALIENACIÓN ECONÓMICA

El trabajo, según Marx, es natural y esencial en el hombre. Como forma de transformación de la naturaleza y medio para sobrevivir.
El trabajo se convierte en una necesidad, pero también humaniza, ya que da la posibilidad de realizarse personalmente.
Pero en la sociedad capitalista el trabajo no dignifica, sino que aliena (deshumaniza) y se convierte en un instrumento de explotación.

Se produce alienación cuando el trabajador no se siente reconocido ni valorado, ni siente que aquello que realiza sea realmente suyo. Se da un doble nivel:
  • Respecto al producto: cuando el trabajador no se reconoce en lo que fabrica, porque no le pertenece. Su trabajo se convierte en mercancía y acaba siendo capital, es decir, se transforma en un instrumento más de explotación.
  • Respecto al acto de trabajar: el hombre se siente alienado, porque es un trabajo que se le impone y que hace en unas condiciones infrahumanas. El trabajador no tiene posibilidad de desarrollar sus cualidades intelectuales y espirituales.
Esta alienación económica se basa en la plusvalía, la base de la explotación de la clase trabajadora.

La acumulación de capital solo es posible si unos pocos acaparan los medios de producción y se aprovechan de ello.
Este capital proviene de los beneficios o plusvalía. El precio de venta de una silla no corresponde con lo que se le paga al obrero, hay una plusvalía, una diferencia.

El propietario justifica esta diferencia diciendo que en el valor del producto hay otros costes, los del medio de producción, y como estos pertenecen al propietario, es justo que se quede con los beneficios.
Pero Marx dice que esto es ilegítimo, la maquinaria no solo pertenece al burgués que la ha comprado, también al obrero que la ha fabricado.
Los medios de producción deberían ser sociales y no privados.

La plusvalía es propia del capitalismo, donde todo se convierte en mercancía y queda supeditado a la ley de la oferta y la demanda, incluso el trabajo humano.
A causa del excedente de mano de obra, el trabajo del obrero se valora muy por debajo del valor real. Esto produce salarios miserables que permiten que el trabajador únicamente se mantenga vivo, para seguir trabajando.

ALIENACIÓN SOCIAL Y RELIGIOSA

La alienación social y religiosa están derivadas de la económica:
  • Social: la división de clases, según se posean o no los medios de producción, da el reconocimiento o no de privilegios sociales. A los desfavorecidos económicamente, además de soportar penurias económicas, no se les reconoce su dignidad como personas y ciudadanos.
  • Religioso: las religiones son un medio para mantener oprimida a la clase más desfavorecida. La creencia en un futuro celestial, donde todos los hombres serán iguales ante Dios, hace que se resignen a las desigualdades e injusticias de la realidad.
    La promesa de un más allá mejor quita las ganas de transformación social y hace aceptables situaciones intolerables. Según Marx "la religión es el opio del pueblo".
EL COMUNISMO

Según el materialismo histórico de Marx, después de la dictadura del proletariado llegaría el comunismo, un nuevo orden social y económico en el que el hombre quedará liberado de la opresión.
Aunque se hayan considerado opuestos, Marx consideró al comunismo como unan evolución natural del capitalismo.

Según Marx, el capitalismo era insostenible, porque las crisis, a causa de la saturación del mercado, serían cada vez mayores. Para pasar al comunismo habría que seguir un proceso: primero habría que instaurar una dictadura del proletariado y después el comunismo, la negación de la negación o síntesis. Supondría la desaparición del Estado y la última y definitiva etapa de la historia, porque al abolir la propiedad privada ya no habría lucha de clases, que ha sido el motor de la historia.
La historia se detendrá y la humanidad disfrutará, al fin, de paz, igualdad y libertad.