1 CONTEXTO HISTÓRICO
Bajo el gobierno de
Pericles empieza a gestarse un régimen democrático en el que los ciudadanos
podían opinar en los debates públicos en el ágora.
Por ello, el arte de
la palabra, la oratoria y la dialéctica adquieren importancia como instrumentos
políticos.
Los sofistas se
dedican principalmente a enseñar como manejar los recursos persuasivos de la
palabra a jóvenes que quieren acceder a cargos públicos.
2 CARACTERÍSTICAS
GENERALES DE LOS SOFISTAS
1.
La mayoría de los
sofistas eran extranjeros, por lo que no podían participar activamente en la
política, aunque formaron a la mayoría de los dirigentes atenienses.
2.
Defendieron el ideal
de panhelenismo, unidad de los griegos representada por su lengua común. Ello
obligaría a mantener la paz y a resolver las diferencias sin usar la guerra.
3.
Fueron
fundamentalmente educadores y crearon un modelo de enseñanza con especial
importancia a la oratoria y a la erística (dialéctica solo por el placer de la
disputa).
4.
Fueron grandes
oradores y grandes escritores.
5.
Destacaron por sus
doctrinas humanistas, centradas en los problemas del hombre como habitante de
la polis.
6.
Los sofistas fueron
relativistas.
7.
También eran
escépticos.
8.
De su escepticismo
deriva el subjetivismo.
9.
Defendieron el indiferentismo moral y religioso, según el
cual, no hay cosas buenas o malas en sí mismas, todo depende de como se las
mire.
10.
Promulgaron el
convencionalismo jurídico. Las leyes se han establecido convencionalmente por
los hombres para regular su vida en sociedad.
11.
También se ha dicho
de ellos que tenían una cierta frivolidad intelectual, encubrían lo vacío de
los pensamientos con una brillante oratoria.
12.
Sus enemigos los
acusaban de venalidad, por cobrar sus lecciones.
13.
Habitualmente usaban
el método inductivo, acumulando datos que derivaban en conclusiones prácticas.
3 IMPORTANCIA DE LOS
SOFISTAS
A ellos se debe el
inicio de una reflexión sistemática de los problemas humanos, por eso a este
período de la historia se le llama antropológico, y el anterior era el
cosmológico.
También
contribuyeron mucho en política, elaborando el concepto de justicia, o
iniciando la doctrina del convencionalismo legal.
Dieron a sus alumnos
una formación amplia, por lo que se pueden considerar como los iniciadores de
la formación humarística.
4 PROTÁGORAS
Protágoras afirmaba
que cada persona percibe la realidad desde su propia çoptica. Este relativismo
se refleja en su famosa frase: “El hombre es la medida de todas las cosas, de
las que son en cuanto son, y de la que no son en cuanto no son”. Considera que
hay tantas verdades como individuos.
Desde un punto de vista
moral, el relativismo implica dudar de la existencia de un bien y una justicia
universales. Lo que unos creen bueno, a otros les parece malo.
En lo legal,
Protágoras defiende que cada pueblo posea sus leyes y sus costumbres.
En lo religioso,
defiende el agnosticismo. No podemos saber si los dioses existen o que forma
tienen, es una cuestión oscura y la vida humana demasiado breve para aclararla.
5 GORGIAS
Agnosticismo y
nihilismo que se ponen de manifisto en las siguientes tesis:
1.
No existe nada (tesis
del nihilismo del ser).
El no-ser no existe, aunque hablamos de él, entonces existe. Esto supone una
contradicción, porque no puede existir y no existir al mismo tiempo.
2.
Si algo existiera,
no podría conocerse (tesis del nihilismo del pensar o escepticismo).
El ser es lo mismo que el pensar o distinto de él. La primera es falsa, porque
no todo lo que se piensa existe, pero si dices que el ser es distinto del
pensar, supondría que nada de lo que se piensa existe, que también es falso.
Así, si el ser existiera no sería ni pensable ni cognoscigle (conocible).
3.
Si algo pudiera ser
conocido, no podría ser comunicado (tesis del nihilismo del decir).
Entre el ser y el pensar media la palabra, peo la palabra es algo distinto del
ser, luego no existe. Además, una misma palabra puede significar cosas
diferentes para dos personas diferentes. Por eso, la palabra solo tiene una
función persuasiva, es un arte de convencer al ignorante.
6 SÓCRATES
SÓCRATES Y LOS
SOFISTAS
Aunque adversario de
los sofistas, a quienes acusa de la decadencia de Atenas, Sócrates tiene
algunas semejanzas con ellos.
Sócrates coincide
con los sofistas en la preocupación por la educación de la juventud, pero como
práctica consciente del bien, de la justicia y de la virtud, al contrario del
utilitarismo de los sofistas.
Sócrates y los
sofistas son escépticos en las especulaciones cosmológicas y ontológicas de los
presocráticos. Los dos se interesan más por los problemas del hombre como ser
individual y como miembro de una sociedad.
Pero mientras los
sofistas trataban de proporcionar medios para el triunfo en los negocios del
Estado, Sócrates orienta su actividad hacia la mejora individual por medio de
la virtud. Además, la actitud sensista, subjetivista y relativista de los
sofistas, en lo moral y en lo político, se opone a la actitud socrática.
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Sócrates y los sofistas
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Coincide con los sofistas
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Critica a los sofistas
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1) Preocupación por la educación de la juventud.
2) Escepticismo sobre las especulaciones cosmológicas y ontológicas
de los presocráticos.
3) Interés por el hombre como miembro de la sociedad.
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1) Su utilitarismo.
2) Su orientación de la educación hacia el éxito en los negocios.
3) Su actitud sensista, subjetivista y relativista.
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EL MÉTODO SOCRÁTICO
Sócrates practicó el
método inductivo con el objetivo de descubrir los conceptos universales y las
definiciones, especialmente de los conceptos morales (templanza, piedad,
justicia e injusticia).
La definición, el
concepto universal, encierra la esencia de una cosa. Así, la ciencia consistirá
en unos conceptos fijos, estables y permanentes, a los que se llega suprimiendo
los rasgos particulares.
Sócrates, además del
método inductivo, practicó también el deductivo, para aplicar de forma práctica los principios generales de
conducta a los casos particulares.
El procedimiento
para llegar al concepto universal parte de la mayéutica. A través de preguntas
hábilmente planteadas, va llevando poco a poco a su interlocutor al
conocimiento de la verdad que, según Sócrates, se encuentra en forma de ideas innatas
en el alma de todo hombre.
La mayéutica
necesita la ironía para librar al entendimiento de errores y de prejuicios,
tras reconocer la propia ignorancia. Reconocer que no se sabe nada es, así, el
principio de la sabiduría.
DOCTRINAS SOCRÁTICAS
1 Reflexión del
hombre sobre sí mismo. Sócrates dice
que tenemos que reflexionar sobre nosotros mismos. El principio fundamental de
la sabiduría consiste en reconocer la propia ignorancia. Es famosa la frase
“solo sé que no sé nada”.
2 Antropología. Para Sócrates, el hombre es un ser privilegiado,
posee un pensamiento racional y la palabra, que le permite hacer ciencia y
transmitirla.
El ser humano está compuesto por cuerpo y alma, que es de naturaleza divina e
inmortal. La muerte es la supervivencia del alma, un tránsito hacia un mundo
mejor.
3 Física. Sócrates considera el conocimiento del mundo
propio de los dioses. Diferencia la ciencia moral de la ciencia de la
naturaleza.
4 Teología. Sócrates fue un hombre religioso. Siempre respetó
y veneró a los dioses de Atgenas. Admitió la existencia de un dios único, no
perceptible por los sentidos, aunque no creador.
El universo consta
de una parte material, visible, regida por una mente invisible, ordenadora, que
se manifiesta a través del orden maravilloso que rige el mundo.
5 Ética. Para
Sócrates existen muchos y diversos bienes. Pero la característica fundamental
del Bien es la utilidad. Lo bueno y lo útil se identifican, y también coinciden
la viurtud y el saber.
Por ello se ha
llamado a esta doctrina intelectualismo moral. La práctica de la virtud aparece
como cosa más útil, porque es el medio para alcanzar el mayor bien, la vida
feliz. La felicidad consiste en la ciencia del bien y en vivir conforme a la
ciencia.
Nadie obra mal
voluntariamente: el que obra mal lo hace por ignorancia, porque no conoce el
bien. La voluntad no puede querer el mal, porque está determinada
necesariamente a hacer el bien. Al que obra mal no se le debe castigar, sino
instruirle